¿Cómo ser vegano sin ser vegetariano?

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¿Sabes qué tienen en común Bill Clinton y Brad Pitt con Penélope Cruz? ¡El veganismo! Cada vez son más las personas que se suman a este estilo de vida bien sea por motivos personales, de salud o simplemente por defender los derechos de los animales y del medio ambiente.
La mayoría de estas transiciones pasan de ser vegetarianos a ser veganos, sin embargo, hay quienes deciden cambiar sus hábitos alimenticios drásticamente y se convierten en veganos sin ser vegetarianos.
No es un cambio que se da de la noche a la mañana. Es un proceso en el que la fuerza de voluntad y la determinación funcionarán como el motor que impulsará esta nueva filosofía de vida. Si bien no existe una forma concreta para ser vegano, existen factores que influyen en esta transición como qué tipos de alimentos nos gustan y la manera de consumirlos.
La dieta tiene que ser 100% vegetal. Las carnes y los productos que tengan procedencia animal se deben eliminar poco a poco para incluir otros alimentos más sanos y naturales. Aunque parezca una tarea difícil de realizar dentro de una familia que consume carne roja y blanca, no lo es. Toma nota de estos consejos:
Comparte tus razones de ser vegano con tu familia. Si en tu núcleo familiar se consume carne, pollo y pescado -incluyendo sus derivados-, no significa que tú debas hacerlo y dejar a un lado tus convicciones. Para empezar, explícales los motivos por los cuales decidiste ser vegano y si desconocen del tema coméntales que se trata de una dieta saludable y nutritiva que también convive en armonía con los animales y el entorno.
Investiga sobre la dieta vegana. Es aconsejable acudir primeramente a un nutricionista y explicarle los cambios que quieres hacer en tu dieta de ahora en adelante, así sabrás cómo cubrir tus necesidades nutricionales elaborando exquisitos platillos con ingredientes balanceados.
Debes saber que hay diferencias entre ser vegetariano y ser vegano. Los vegetarianos no consumen carnes rojas ni blancas pero sí productos de origen animal como leche, yogurt, manteca, huevos, miel de abeja y quesos. En cambio, los veganos solo consumen alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, hortalizas, cereales y legumbres. Algunas personas son veganas por ser intolerantes a la lactosa, pero hay quienes pueden ingerirla sin ningún tipo de inconvenientes e igualmente prefieren seguir con un patrón nutricional saludable como el veganismo.
Participa en hacer la lista de compras. En la dieta vegana se destacan dos listas: los alimentos permitidos y los alimentos no permitidos. No todas las personas están familiarizadas con lo que come un vegano, -eso incluye a la persona que recién inicia esta práctica alimentaria- es por ello que, después de investigar sobre esta dieta, debes participar en el proceso de compra de los alimentos, así harás que la fase de adaptación sea más cómoda tanto para ti como para tu familia.
Elimina progresivamente las carnes rojas y blancas. Hay que estar conscientes que eliminar el consumo de carnes es algo complejo. Lo mejor es reducir semanalmente la cantidad que consumimos de estos alimentos, hacerlo de golpe puede significar nuestro fracaso en el régimen alimenticio del veganismo.
Cocina platos veganos para tu familia. Tómalos en cuenta durante tu proceso de cambio, quizás probando algunos platos como seitán (un sustituto de la carne) combinado con cebolla, pimiento, especias y aceites escenciales harán que tus familiares se amolden a este estilo de vida.
Mucho se debate si ser vegano es bueno o malo, pero los especialistas aseguran que una alimentación vegana es beneficiosa para el organismo. Veamos en qué nos ayuda tener una dieta sana y 100% vegetal:
-Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
-Disminuye la hipertensión arterial.
-Reduce la posibilidad de padecer diabetes.
-Beneficia y mejora el síndrome premenstrual.
-Reduce la posibilidad de padecer obesidad.
-Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cerebrales y cáncer.

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